sábado, 26 de abril de 2014

Thierry Greyman

Tiene el aspecto que se espera de un rey, su porte regio y sus agraciados rasgos le dan un aire de grandeza. Su cabello largo, perfectamente peinado, sus ojos oscuros y su exquisito gusto en el vestir son bien conocidos en todo su reino.

El rey de Mythrandor es una persona abierta, dentro de lo que su rango permite. Es habitual de las grandes celebraciones y se le puede ver disfrutando de las luchas de gladiadores en la Arena de Sabrak o participando en las cacerías que regularmente organizan los nobles en el Bosque Real, a las afueras de la ciudad.

Se dice que el rey Thierry es un consumado diplomático y su relación con los reinos vecinos parece mostrar que esto es así.

A diferencia de su padre, el rey Arnaud, fallecido hace ya seis años, Thierry no ha participado activamente en ninguna campaña y si bien ha recibido educación con las armas como casi todos los nobles de Mythrandor, nunca nadie le ha visto empuñar un arma que no sea un arco de caza o una lanza para jabalíes. De todas formas, el rey siempre va acompañado de Lord Thibaud, su mano derecha y de algunos jóvenes nobles ansiosos de derramar su sangre por su monarca.


Lord Thibaud


Su porte militar delata su pasado. Su pelo antaño negro como la noche ahora es casi blanco, a excepción de su poblado bigote negro. A pesar de rondar los cincuenta años su fortaleza se hace patente con solo mirarle.

Lord Thibaud es la mano derecha del rey Thierry Greyman, un tipo enorme, duro y solemne. Su tamaño y sus rasgos denotan que hay sangre thranorian en sus venas.

Ostenta el puesto de consejero real del reino de Mythrandor y es el primer general de sus ejércitos. En el pasado sirvió como capitán del buque insignia de la marina de Mythrandor, el Orgullo de Myth, pero sus tiempos en el mar acabaron cuando fue ascendido a su actual puesto, tras la batalla del Mar Sangriento, cuando la flota de la ciudad derrotó a la flota del rey pirata Farak el Negro.



jueves, 24 de abril de 2014

Reina Marie de Thorbell


La reina es una dama alta y esbelta, tiene un aura de fragilidad y su bello rostro suele estar serio. Como casi todas las damas de la Corte tiene la piel clara y su cabello es castaño. 

La reina Marie es la consorte del monarca de Mythrandor, una mujer fiel que siempre apoya a su esposo. Es famosa por su discreción y caridad.

La familia de la reina había pertenecido a la aristocracia de Mythrandor desde hace muchas generaciones y se dice que poseen una gran fortuna gracias a sus lazos comerciales con Ciudad del Hierro y el Imperio.

Marie siempre está rodeada por sus damas de compañía, jóvenes escogidas entre las hijas de los nobles de la región. Algunas de ellas incluso pertenecientes a familias nobles de otras regiones.

Se sabe que es una mujer cultivada, que disfruta de las artes y es mecenas de algunos de los grandes artistas de la ciudad. También es una aficionada a la cetrería y posee algunas de las aves más exóticas del continente en el palacete.

Frans de Cheovak

Este mediano de cabellos dorados y ojos azul cielo siempre tiene una sonrisa maliciosa en su aniñado rostro. Sus ropas siempre de la mejor calidad dejan claro que no pasa ni hambre ni sed. Su instrumento, una flauta hecha con la madera de algún árbol exótico descansa en sus brazos como lo haría una alabarda en un soldado de palacio.

Poeta y músico, uno de los mejores bardos del continente y sin duda uno de los de mayor renombre. Ha sabido ganarse el corazón y también las bolsas, de los hombres y mujeres de Mythrandor. De afilada lengua no duda en humillar a sus enemigos con crueles versos que rápidamente hace circular por la ciudad, de boca en boca, Tampoco la espada le es desconocida y a veces acompaña su lengua con alguna estocada.

Franz fue aventurero hace algunos años y ha viajado por casi todas las tierras civilizadas y algunas de las salvajes. Ha cantado las historias de cientos de héroes y de muchos villanos

En la actualidad tiene su residencia permanente en Mythrandor y goza del favor del rey Thierry Greyman y de la reina Marie, si bien, como han descubierto muchos artistas a lo largo de los años, los nobles son muy volubles y si un verso no es de su agrado pronto pueden retirar su favor o incluso cosas peores.